lunes, 17 de noviembre de 2008

Dialoguito 2

Un señor va a una inmobiliaria:

S: - Hola, ¿me puede mostrar una casa?
V: - Sí, con gusto. ¿Con una planta o con dos?
S: - No señor, a mi me gusta mucho la naturaleza así que quiero mucha plantas.
V: - No, pero yo hablo de cuántos pisos quiere
S: - Y…uno, ¿cuántos quiere que pise?
V: - Pero yo hablo de uno arriba y otro abajo
S: - Uno abajo, sí, pero arriba ¿cómo quiere que llegue? ¿volando?
V: - No, con escaleras (aguantando para no irritarse)
S: - ¿le da pena?
V: - Ay ay ay (reza) Veamos, cambiemos de tema UFF ¿Cuántos ambientes
quiere?
S: - Y no sé, montañas, playa
V: -UFF ya te la veo difícil (se agarra la cabeza) ¿a ver la quiere en la calle Callao?
S: - ¿Qué dijo?
V: - Callao
S: - ¿Cómo que me calle?
V: - No, la calle “Callao” (acentúa la última sílaba), la calle (se enoja)
S: - AHHHHHHHHHHHHHHH No, no quiero una calle que hable mucho (irónico)
V (Cuenta hasta diez y respira histérico): - ¿quiere la calle Vera?
S: - No, quiero una casa para invierno y verano
V: - Bueno (enojado) ¿y en la calle Conesa?
S: - ¿Qué esa?
V: - la calle
S: - primero (irritado) no quiero vivir con “esa” que no sé quién es.
V: - Hablo de la calle, señor (burla)
S: - Usted es un irrespetuoso. No me interesa (a los gritos) vivir con esa y ni siquiera sé quién es (se va enojado)
V: - Espere, espere y ¿en Álvarez Thomas?
S: - No quiero vivir con extraños. Hasta pronto.
Abril

Muestra del Taller Puertas a la Fantasía 2008

Taller de escritura Puertas a la Fantasía

Sabemos que la palabra nos revela y rebela, sabemos que la palabra amalgama. Pero...¿cuáles son esas palabras, de dónde provienen, de qué experiencias, de qué sensaciones, de qué percepciones, de qué angustias o maravillas?

Puertas a la fantasía buscará la palabra atravesando un camino donde iremos adentrándonos en lugares mágicos, donde vivenciaremos el arte para ser protagonistas de nuestra experiencia. Buscaremos en los hechos artísticos que nos rodean los múltiples sentidos, en el lenguaje íntimo de la música o de la imagen, la introspección.

Queremos que chicos y chicas descubran las puertas a la sensibilidad, al arte y, fundamentalmente, que abran las puertas a sus propias palabras porque ellas son las que permiten con su historia, sus vaivenes, sus múltiples sentidos, sus diferentes colores y matices inventar nuevas puertas para abrir, nuevos mundos.