domingo, 30 de noviembre de 2008

El señor William Thomson

Su historia es así: El señor William Thomson, Lord Kelvin estaba en la frutería llamada San Fernando Frutero comiendo una manzana cuando de repente escuchó unos gritos apenas iba a morderla, pero lo escuchó y miró hacia adentro y vio una pequeña cabecita y se quedó pensando que era una rara cabellera. Al despertar al día siguiente, fue al baño para cepillarse los dientes cuando se encontró con algo que parecía un árbol (de hecho era más alto que el árbol más alto) y casi se desmayó. A las tres de la tarde se despertó de vuelta y después de demasiadas horas se dio cuenta de que era la semilla que había crecido durante la noche.
Él siempre tiene un miedo al comer (ya que se come a él mismo) de quedarse sin comida.
Él está re pero re celoso de Florilliendo, por su novia arbolera, el amor de su vida, según él la que era es y será la dueña de su corazón.

Oriana

Muestra del Taller Puertas a la Fantasía 2008

Taller de escritura Puertas a la Fantasía

Sabemos que la palabra nos revela y rebela, sabemos que la palabra amalgama. Pero...¿cuáles son esas palabras, de dónde provienen, de qué experiencias, de qué sensaciones, de qué percepciones, de qué angustias o maravillas?

Puertas a la fantasía buscará la palabra atravesando un camino donde iremos adentrándonos en lugares mágicos, donde vivenciaremos el arte para ser protagonistas de nuestra experiencia. Buscaremos en los hechos artísticos que nos rodean los múltiples sentidos, en el lenguaje íntimo de la música o de la imagen, la introspección.

Queremos que chicos y chicas descubran las puertas a la sensibilidad, al arte y, fundamentalmente, que abran las puertas a sus propias palabras porque ellas son las que permiten con su historia, sus vaivenes, sus múltiples sentidos, sus diferentes colores y matices inventar nuevas puertas para abrir, nuevos mundos.